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Publicado: 30-11-2022 08:54

Voz anónima

Una anécdota que data de hace muchos años, concretamente del siglo XIX

Manolo de la Laguna

Opinión

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BARRERA DE SOL

VOZ ANÓNIMA

Fue un domingo sin toros, con marcha, con AMLO adueñado del micrófono sin saberse a qué hora lo suelte, con hambre y de ribete tecleando como desesperados esta colaboración taurina para enviársela al editor, francamente estamos ¡jodidos!;  pero así es la vida, no todo es dicha y "felesidá"; bueno, ni siquiera a estas alturas de la tarde, sabemos cómo le fue a la mare patria con Alemania en la Copa Mundial de furbol.

Lo que sí encontramos en la semana en nuestros libros taurómacos, fue una anécdota que data de hace muchos años, concretamente del siglo XIX, la cual le sucedió a un torero madrileño, el 21 de agosto de 1867 y que quizá por la fecha que les hemos señalado, los viejos taurinos que por el mundo aún existen, ya deben estarse imaginando de qué torero se trata.

Y si no se acuerdan, culpa es del tiempo y no de su sapiencia, porque por esas mismas andamos nosotros, pues ya no nos cocemos al primer hervor, porque ya estamos más corriosos que un chicloso y si a eso le agregamos que no tengamos dientes, en la madre mi comadre y ¡olé!.

Entonces, en la tierra de "La Puerta de Alcalá", se lidiaba una corrida de Rafael de la Cuña, sin decir la crónica quiénes componía el cartel, solo menciona al autor de lo sucedido con el toro "Colegial", negro listón y de muy malas entrañas, tan malas que que el torero no podía cuadrarlo para entrar a matar.

Después de haberlo pinchado varias veces, el madrileño, que pasaba las de Caín para matarlo, no se confiaba a la hora de tirarse a por uvas, duando de pronto, dese el tendido, se oyó una voz anónima que le gritó al coleta: ¡Cobarde! y éste de inmediato se dirigió al lugar de donde salió el grito.

Ya estando frente a los aficionados, dirigiéndose al gritón, Francisco Arjona Herrera "Curro Cúchares" o simplemente "Cúchares", el transformador del toreo con la muleta le dijo: "Pos baja tú!. El silencio fue espectral y durante el resto del festejo, ya no se escuchó ningún grito.  Por este torero es por lo que a la Bella Fiesta también se le conoce como "El Arte de Cúchares". Vale.     

 

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